Susurros del Lago: registro sonoro en la Isla de Anapia, Puno

En mayo de 2025, las orillas del Lago Titicaca en la isla de Anapia, Puno, se transformaron en un espacio de escucha atenta, aprendizaje colectivo y cuidado del entorno. “Susurros del Lago: Registro Sonoro en la Isla de Anapia” es un proyecto que nació con el propósito de capturar y documentar los sonidos naturales del lago y su ecosistema, poniendo en el centro el valor del paisaje sonoro como patrimonio vivo y herramienta de sensibilización ambiental.

Este proyecto fue uno de los beneficiarios del 2.º Laboratorio de Registro Sonoro 2025, un proceso formativo impulsado por WikiAcción Perú y asimtria.org, que acompaña iniciativas comunitarias orientadas al registro, cuidado y liberación ética de archivos sonoros vinculados a territorios, memorias y saberes locales.

Escolares participantes del registro sonoro a orillas de la Isla Anapia (Puno)
Fotografía por Vega16 CC BY-SA 4.0 disponible en Wikimedia Commons

Escuchar el territorio: ¿de qué trató el proyecto?

“Susurros del Lago” se propuso registrar los sonidos que dan vida cotidiana a la isla de Anapia: las olas del lago en distintos momentos del día, el canto de las aves, el movimiento de insectos y peces, y el sonido del viento entre los eucaliptos y la vegetación del entorno. A través de estos registros, el proyecto buscó generar una conexión sensorial con el lago, fomentando el conocimiento, el respeto y la protección de este ecosistema único.

Más allá del registro técnico, el proyecto apostó por el arte sonoro y la exploración del paisaje acústico como una forma de acercar a la comunidad, especialmente con adolescentes de nivel secundaria y docentes, a una escucha consciente de su territorio.

Proceso participativo desde la comunidad educativa

La experiencia se desarrolló de manera participativa y respetuosa, teniendo como eje central a la comunidad educativa del IES Anapia. Desde las primeras etapas, se realizaron coordinaciones previas con la dirección del colegio, docentes y autoridades locales, asegurando un proceso consensuado y transparente.

Durante el paseo de registro sonoro, participaron 11 estudiantes del colegio, quienes exploraron su entorno desde la escucha, aprendiendo a identificar, clasificar y valorar los sonidos que forman parte de su vida diaria. A través de talleres prácticos y dinámicas lúdicas, el registro se convirtió en una experiencia educativa, creativa y de descubrimiento colectivo.

La participación activa de docentes fue clave. El profesor de comunicación, Marcial Alex, destacó el valor del proceso al señalar que desconocía las técnicas de grabación sonora para cine y que aprenderlas junto a sus estudiantes le permitirá compartir este conocimiento con futuras generaciones, fortaleciendo la preservación de la memoria sonora de Anapia.

Resultados y cifras

Los resultados de Susurros del Lago reflejan tanto el alcance cuantitativo del proyecto como su impacto cualitativo en la comunidad. Fueron 11 estudiantes que participaron activamente en el paseo de registro sonoro, superando la meta inicial y demostrando el interés y la curiosidad que despertó la propuesta en el ámbito educativo local.

El proyecto se sostuvo gracias a la articulación de 3 alianzas estratégicas, que evidencian la importancia del trabajo colaborativo entre comunidad, institución educativa y organizaciones impulsoras. Como resultado del proceso, se subieron en total 37 archivos entre fotos y videos en Wikimedia Commons, además de 9 imágenes subidas de parte del equipo de WikiAcción que acompañó el proceso.

Aunque se capturaron y subieron 20 audios, menos de lo proyectado inicialmente que eran 30 audios, cada registro fue realizado con especial cuidado, priorizando la calidad, el contexto y el respeto por el entorno. Estos sonidos documentan el paisaje acústico de Anapia y se convierten en un archivo vivo que resguarda la memoria sonora del lago, aportando a la educación ambiental, la cultura libre y la conservación del patrimonio natural.

Escolares participantes del registro sonoro a orillas de la Isla Anapia (Puno)
Fotografía por Vega16, CC BY-SA 4.0 disponible en Wikimedia Commons

Aprendizajes, cuidado y respeto por el territorio

Uno de los aprendizajes centrales del proyecto fue la importancia del trabajo ético y desde el cuidado. Cada registro se realizó tras explicar claramente a la comunidad el propósito del proyecto, el uso de los sonidos y el valor de su participación. Se promovió un espacio abierto para que estudiantes y docentes expresaron dudas, propuestas e inquietudes, fortaleciendo un vínculo de confianza y corresponsabilidad.

El proyecto no sólo documentó sonidos, sino que también sensibilizó sobre la importancia de preservar el entorno natural y cultural, reconociendo a la comunidad como protagonista del proceso.

La experiencia en Anapia dejó aprendizajes clave: la necesidad de planificar con flexibilidad en territorios de difícil acceso, el valor de la participación activa de docentes y estudiantes para la sostenibilidad de los proyectos, y la enorme apertura de una comunidad que ve en el registro sonoro una forma de visibilizar su identidad y fortalecer su memoria colectiva.

“Susurros del Lago” demuestra que escuchar también es una forma de cuidar, y que el sonido puede convertirse en una poderosa herramienta para la educación, la conservación y la cultura libre.

Exploración de herramientas de registro. Foto de Vega16 CC BY-SA 4.0
disponible en Wikimedia Commons
Escolares participantes del registro sonoro.
Foto de Vega16 CC BY-SA 4.0 disponible en Wikimedia Commons

Laboratorio de Registros Sonoros: un espacio para crear y compartir

Este proyecto es parte de los resultados del 2.º Laboratorio de Registro Sonoro 2025, una iniciativa de WikiAcción Perú y asimtria.org que acompaña proyectos comunitarios comprometidos con el registro ético, la documentación sonora y la liberación de contenidos en plataformas Wikimedia.

Integrante de proyecto registrando actividad.
Foto de Jesedmateo CC BY-SA 4.0 disponible en Wikimedia Commons

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